Y es que la intolerancia es un fenómeno transfronterizo mundial, razón por la cual necesitamos con tanta urgencia a las Naciones Unidas de nuestro lado.
Si Marruecos invadiera el Sáhara Occidental en la actualidad, el mundo entero se pondría de parte del pueblo saharaui y se alzaría contra la injusticia cometida en su perjuicio.