También quisiera transmitir a todos los presentes el sentimiento de orgullo que me llena con respecto al décimo aniversario de la independencia de mi país.
También me complace contar entre nosotros con la presencia del Embajador Valdés, a quien agradezco especialmente que haya actualizado nuestros conocimientos sobre la situación en Haití.
Ve a ver quién de nosotros estaríamos allí para celebrarlo, si es que la especie humana logra sobrevivir a la destrucción que amenaza nuestro medio ambiente.
Por ello quisiera alentar a todos los aquí presentes a que vuelvan a evaluar las necesidades de los jóvenes y consideren lo que sus mayores pueden brindarles.
Ninguno de nosotros puede negarle su atención a los jóvenes, porque no importando cuán distante y remoto puede parecer, todos los presentes o son jóvenes o lo fueron alguna vez.
Nuestros éxitos limitados en el logro de los objetivos de desarrollo del Milenio después de cinco años deberían, sobre todo, impulsar a la acción a aquellos de los presentes que podamos hacer más.
Ese viernes, muchos de los presentes pensaron que ya no sería posible celebrar más consultas oficiosas —por lo menos en una sala— mientras se celebraba la reunión relativa al Programa de Acción sobre armas pequeñas.
Nuestra delegación insta a la Comisión y a los Estados que están representados aquí a hacer cuanto les corresponde y a reiterar su compromiso de trabajar con todas las delegaciones que lo deseen para buscar el multilateralismo eficaz.
Creo fielmente en que cada quien, cada uno de Uds. hoy aquí, podemos empezar a construir nuevas normalidades que nos llevarán a lugares que nunca soñábamos.
Entonces lo primero que quiero hacer hoy es felicitar aquí a todo el mundo presente muy amablemente, porque de repente ha habido una avalancha de nuevos emprendedores muy grande.