Además, en virtud del Código Penal revisado, el acoso sexual se ha convertido en delito y se proporcionan a las mujeres medios jurídicos para perseguir a los acosadores.
Otro punto que hay que tener en cuenta es que los acosadores laborales no necesariamente son personas que a simple vista parecen violentas… o que andan por ahí teniendo actitudes explosivas ni nada por el estilo.
Dar herramientas a los docentes para que detecten y eviten conductas acosadoras es clave, dice este estudio, para ayudar a erradicar estos comportamientos violentos.
Un 38% de las víctimas sigue sin pedir ayuda por miedo, o no saber a quien y otro dato, la mayoría de los acosadores reconoce no haber sido preguntado por su conducta ni por un familiar ni por un profesor.