Es posible realizar intervenciones y adaptaciones ajustadas al grado de aridez con el fin de prevenir la desertificación y de restablecer, si es necesario, la capacidad de los ecosistemas áridos para proporcionar servicios.
Además de la espectacularidad de sus inmensas paredes rojizas que le han dado fama internacional, Talampaya alberga una naturaleza sorprendente que se ha adaptado a la aridez del terreno.
Así como al este del río Paraguay tenemos suelos fértiles, recursos naturales y ríos navegables, al oeste hay mayor aridez y las temperaturas son aún más altas.