Por otro lado, la cedilla, conocida en catalán como " ce trencada" ha sido una parte integral de su ortografía, ayudando a mantener la claridad en la pronunciación y evitando confusiones.
Por ejemplo, en la mayor parte de España la “ce” y la “zeta” tenían pronunciación diferente a la “ese”, pero no en las Islas Canarias ni en Andalucía, donde se pronuncian “sss”.
Otro registro importante es el " Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio" escrito hacia el año 1335 por Don Juan Manuel, príncipe de Villena, donde la ce cedilla aparece con frecuencia.
Una de las cosas principales es que el español de México y en general de Latinoamérica no pronuncia el sonido " z" ni " c" en " ce" y en " ci" y, en su lugar, lo transforma en " s" .