Su vecino, que miraba por la ventana en ese momento, vio caer el papel, y pensó: - ¡Qué descarado, el tío va y tira un papel para ensuciar mi puerta, disimulando descaradamente!
La primera vez que hablé con Luis me dijo eso, que yo vengo aquí porque me lo he ganado, y que sea yo, que juegue como yo juego siempre, y que sea atrevido y descarado.
En España se dice que alguien tiene cara o tiene mucha cara cuando es un sinvergüenza y un descarado, cuando no piensa en los otros o se aprovecha de ellos.
Muy claro en algunas de sus declaraciones, muy tajante, descarado a veces, incorrecto en otras, con apariciones en medios contadas porque precisamente solía decir lo que pensaba y bueno, una persona peculiar y un ejecutivo fundamental en este país.