Luego reflexionó que esa explicación condecía con el extravagante edificio y con el extravagante relato, no con la enérgica impresión que dejaba el hombre Abenjacán.
Otra, el enérgico prosaísmo se aburre una osamenta, que el melindroso querrá excomulgar con horror pero que apreciará más que su vida el crítico de gusto viril.
Los numerosos cuadros deben, por una parte, imbuirse de un enérgico sentido de la dedicación y de un espíritu emprendedor que no rehúyan las dificultades ni eludan las responsabilidades.
Las autoridades territoriales deben publicar a la luz de su propia realidad y de acuerdo con la ley enérgicas medidas para eximir parcial o totalmente los impuestos y tarifas.
Cuanto más sencillas y claras sean las estipulaciones, más fácil resultará cumplirlas, y cuanto más sencillas y transparentes sean las reglas, más enérgicas y eficaces resultarán la supervisión y el control.