Algunos estudios han demostrado que la sospecha de infidelidad femenina contribuye de manera importante a los homicidios de mujeres cometidos por sus maridos.
No existen datos concretos sobre, por ejemplo, el aumento de la violencia a resultas de trastornos mentales, como la tasa de aumento de suicidios y homicidios.
El Estado informante debería estudiar la posibilidad de calificar esos delitos como homicidio con agravantes, a fin de garantizar que se imponga a los autores la pena máxima.
Por ejemplo, el homicidio es punible en virtud de la sección 237 del Código Penal, con independencia de la motivación que indujo a su autor a cometer tal acto.
El enfrentamiento más grave es el de los hadamo de la región de Rahanwein y los aulehan de Ogaden, que se caracteriza por una serie de homicidios por venganza.