Lastimosamente, tenemos que terminar, pero tengo una duda: me gustaría saber cómo te gustaría que te recuerde la humanidad, como escritor o como persona.
Estaba vestido como un trapero. Le quedaban apenas unas hilachas descoloridas en el cráneo pelado y muy pocos dientes en la boca, y su lastimosa condición de bisabuelo ensopado lo había desprovisto de toda grandeza.