Algo de desperdicio sí llega hasta allá y es descompuesto en el intestino delgado por ácido biliar, produciendo una masa babosa, pegajosa y verdosa, llamada meconio.
En un instante el contador desprendió las bolsitas de cera, y alejándose un buen trecho para escapar al pegajoso contacto de las abejas, se sentó en un raigón.
Oyéndolas, Platero, que me ha robado una gran sandía de dulce escarcha grana, en pie, inmóvil me mira con sus enormes ojos vacilantes, en los que le anda una pegajosa mosca verde.