Algo que se veía antes mucho, ahora se ha convertido en un animal que tiene la misma figura de protección que el rinoceronte blanco, que pronto no estará ni en nuestras aguas ni en ningún lugar del planeta.
Los había en vitrinas y en estantes abiertos, o puestos en el suelo con gran cuidado, y el médico caminaba por los desfiladeros de papel con la facilidad de un rinoceronte entre las rosas. El marqués estaba abrumado por la cantidad.
Cráneos de rinocerontes, bisontes, uros, grandes herbívoros ahora extinguidos, que estos homínidos exponían como una demostración de su valor y coraje.
En los últimos años, he escuchado teorías que dicen que el Sahara fue una vez el hogar de canales de agua que sustentaban vida... desde rinocerontes hasta humanos. Marta, ¡al final hemos podido dibujar el sistema del río!