Además, francamente, algunas instituciones internacionales y organizaciones regionales parecen menos interesadas en la cooperación y la coordinación que otras.
Podemos hablar francamente de muchas cosas, pero, al mismo tiempo, el pudor tiene algo bonito, sobre todo en la adolescencia es muy bonito que haya pudor.
Quizás se deba a que esta franqueza crea un entorno agradable y descomplicado en el que los demás pueden también sincerarse y contar cosas personales que no suelen contar.
Sonia cuenta en sus cartas que Raskolnikov está muy metido en sí mismo, que se aviene sencilla y francamente a su nueva existencia y que no abriga locas ilusiones.
Ella le contestó sinceramente que nunca se casaría con un hombre tan simple que perdía casi una hora, y hasta se quedaba sin almorzar, sólo por ver bañarse a una mujer.
Pero la señorita Barry se encontró pensando menos en los curiosos discursos de Ana y más en su juvenil entusiasmo, sus candidas emociones, sus modos y sus dulces labios y ojos.
Y la primera palabra fue gracias, pronunciada con tales franqueza y naturalidad que despejó los enojosos nubarrones que se habían cernido a su alrededor, tocando inmediatamente sus sentidos, invitándole a escuchar con atención.