No es casualidad que los países en esa situación, conocidos como “Estados frágiles”, tengan los índices de desarrollo humano más bajos y sean los que están más lejos de alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio.
Curiosamente, estaba amueblado de forma muy parecida al de la señora Figg: las sillas, que eran todas diferentes, tenían cojines de ganchillo, y olía a gato.