La distinción se deriva, en gran medida, de los efectos acumulativos de la marginación, los intereses económicos rivales y, más recientemente, de la polarización política en que se ha sumido la región.
Pasé aquella primera Nochebuena africana en la pensión. Aunque intenté rechazar la invitación, la dueña me convenció una vez más con su vehemencia arrolladura.
La segunda aliyah comenzó en 1904, momento en el que una ola de antisemitismo comienza a recorrer Europa, la popularidad del sionismo crece y muchos judíos llegan a Palestina.
Si esta ola de sueño incontrolable empezara a las 10 de la noche en Nueva York, serían las 11 de la mañana en Tokio, por lo que ellos tendrían que dormir a plena luz del día.
Todas las alegrías frustradas en los días anteriores la alegría de los aviones, de las luces de los barcos, de las gaviotas y del color del agua, renacieron entonces atropelladamente, a la vista de la tierra.