Entonces, cuando tenemos un patrón, en general siempre es buena idea poner en orden la información que tenemos y entender bien cómo funciona este patrón.
Una vez junto a la puerta, lo primero que hice fue acomodarme bien la ropa para que en la cara tan sólo se me vieran los ojos. Después descorrí el cerrojo herrumbroso, respiré hondo y salí.