Tocar madera se cree que viene del folclore de los antiguos indoeuropeos o quizá de quienes los precedieron que creían que los árboles eran hogar de varios espíritus.
En algunas zonas de España, sobre todo en Andalucía, aunque no exclusivamente, las procesiones pueden ir acompañadas de saetas, un canto popular que refleja dolor, emoción y fervor religioso.
Nos parábamos ahí y mi abuelo me contaba lo que pasó ese día como una curiosidad, una anécdota entre muchas, un detalle folclórico de nuestra ciudad y de nuestra historia.