Tenía un bigote altivo de mosquetero, el cabello azulado y abundante con ondulaciones románticas, las manos de arpista con la sortija de viudo en el anular izquierdo, y los ojos alegres.
Contempla el mar, ve los cabrilleos en el agua profunda, el sedal que se extiende por delante y la extraña ondulación de las olas, y al mirar a lo lejos ve una bandada de patos.