Las personas que escriben crónica judicial, nos dice, se interesan normalmente por los acusados, no por las víctimas, aquí era al revés, hubo momentos de enorme intensidad.
A la cabeza iba Pedro de Alvarado con 28 soldados españoles de infantería, entre los que iba el futuro cronista Bernal Díaz del Castillo y acompañados de 30 jinetes.
Según recogen las crónicas de ese momento, la visita de Lady Di fue un éxito para que la realeza tenga mejor imagen en el país y se mantenga hasta la actualidad.
Por ejemplo, algunos nombres germánicos de monarcas o guerreros (como Wamba, uno de los reyes visigodos de la península ibérica) empezaron a aparecer escritos con W en crónicas de la época.
No había casi nadie en el andén. Recorrí los coches: recuerdo a unos labradores, una enlutada, un joven que leía con fervor los Anales de Tácito, un soldado herido y feliz. Los coches arrancaron al fin.
En realidad, lo que dibujó el artista italiano fue el cometa Halley, que aquel año fue visto en el cielo de Europa, causando una honda impresión que quedó patente en los escritos de muchos cronistas de la época.
Esta verdadera historia que aquí a vuesas mercedes se representa es sacada al pie de la letra de las corónicas francesas y de los romances españoles que andan en boca de las gentes, y de los muchachos, por esas calles.