2.El déficit de la balanza comercial y la disminución del ingreso per cápita siguen constituyendo un gran problema en materia de política y gestión públicas en las economías diversificadas (no petroleras).
3.Además, para garantizar la estabilidad de los precios, será necesario reducir aún más la necesidad de financiar internamente los déficit gubernamentales reduciendo los gastos periódicos e imponiendo sólidas normas fiscales y monetarias.
4.Las políticas macroeconómicas que imponen límites a los niveles de inflación y a los déficit presupuestarios no deben ser un fin en sí mismas, sino un medio para mejorar la calidad de vida.