En la actualidad el pensamiento agnóstico se encuentra en decadencia y, en la misma medida la humanidad se ha ido enamorando de la religión, la ciencia, el conocimiento y la espiritualidad.
También algo que me encanta llevar siempre, tengo como una obsesión con los aromas, es este perfume que siempre me acompaña y que es como suave, ¿viste?
Con tales afectos decía su pasión el religioso moro, que la puso en los corazones de sus dos esclavos, que todo lo contrario de lo que él pensaba pensaban.
Simplemente me parece que en las últimas décadas ha habido una especie de enamoramiento de la gente por la ciencia y todo tiene que estar demostrado científicamente.