En medio de las novelas de ficción, las prácticas comprobables y los grandes interrogantes sobre el tema, no hay una única historia sobre el canibalismo.
Pues aunque veo carteles que dicen gratis, así con mil signos, lo correcto son solo dos, el que abre y el que cierra, tanto en pregunta como en admiración.
Pero, en la era de los mensajes y las redes sociales, algunas personas son perezosas, y por rapidez se saltan el signo de interrogación invertido, para disgusto de los puristas.
Así que en 1753 los académicos tomaron una decisión histórica: el mismo signo de interrogación que ya existía para cerrar las preguntas se iba a invertir y a utilizar para empezar las preguntas.
Último todo en Cannes, que se dispone a echar el cierre a una nueva edición, a la que solo le queda ese palmarés sobre el que se cierne, como siempre, un enorme interrogante.
El veto a las trabajadoras de la ONU en Afganistán pone una interrogación al trabajo de la organización en el país, denunció la representante del secretario general en una sesión del Consejo de Seguridad.
Hubo un pero, y es que al principio esta regla sólo aplicaba para las frases largas, pero claro como era de esperarse, hubo confusión, ¿qué tan larga debe ser la frase para tener el doble signo de interrogación?
Así que cada uno lo interpretó a su forma hasta que en 1870 la academia decidió ponerle orden a la cosa y estableció que todas las preguntas largas o cortas tenían que empezar con el signo de interrogación.
Por supuesto, seguro que sabes que dentro de esta pereza que nos mueve a todos en las redes sociales, se incluye escribir solamente un signo de interrogación o de exclamación que estará al final de la frase.