Soy Ainara Ariztoy, pertenezco a la asociación FunerArte y estamos en el cementerio de San Justo.
El cementerio sacramental de San justo está en el Cerro de las Ánimas de Carabanchel.
Curioso, cuando menos, que un cementerio esté en este lugar con este nombre tan de cementerio, podríamos decir así.
Es un cementerio que data del año 1847, si bien la licencia para poderlo abrir, para poder enterrar aquí a los primeros difuntos es de 1845.
Se había prohibido el entierro en las iglesias antes, muchísimo antes, pero nos cuesta mucho sacar a los difuntos de las iglesias no queremos perder esa protección divina para el día de la resurrección.
Estamos en el primer patio del cementerio, origen de lo que es el núcleo que actualmente es mucho más extenso, fruto de las ampliaciones y fruto, desgraciadamente, también de las epidemias.
Casi, casi que los patios se van ampliando en función de la necesidad de tener más sitio para enterrar porque pasan cosas en la sociedad de Madrid.
En este patio lo que tenemos de interesante es que vamos a ver el origen real de los cementerios.
Aquello de que la muerte nos iguala a todos es verdad en patios como este, donde sólo hay una estructura de nichos que es el origen de los cementerios, como digo, al estilo de los cementerios franceses.
Son claustros, formas rectangulares a veces semicirculares con estructura de nichos en pared y lo que había antiguamente eran fosas en el suelo.