2.Después del errático deambular del pueblo judío y de las privaciones que hubo de sufrir; después del Holocausto, que exterminó a un tercio de nuestro pueblo; después de la prolongada y ardua lucha por renacer; después de más de 57 años consecutivos de guerra y terror que no han podido frenar el desarrollo del Estado de Israel; después de todo eso en nuestro corazón ardió y sigue ardiendo el deseo de lograr la paz con nuestros vecinos.