Situado a los pies de la sierra justo dónde comienza a extenderse la vega descubrimos un lugar repleto de árboles frutales y vegetación abundante en el que no caben las prisas.
Le gusta escalar como a mí, así que hacíamos planes cada día. También hicimos parapente, cerca del río al pie de los cerros, probamos kayak y algo de remo.
Cuando contamos lo que nos había ocurrido, nos dijeron que era lo habitual en aquellos bosques al pie de la montaña, en especial, cuando el suelo estaba cubierto de nieve.