Se indicó que dichos convenios contenían normas uniformes para diversos Estados Partes y representaban un delicado equilibro entre intereses diversos y complejos.
La resolución 1593 (2005) estableció un delicado equilibrio para permitir que la Corte y el Consejo ejerzan de manera coordinada sus respectivas responsabilidades.
El párrafo 6 de la parte dispositiva sometió sutilmente la independencia de la Corte a los caprichos políticos y diplomáticos del Consejo de Seguridad.
Muchas de ellas habían sido violadas durante el conflicto y, dado el trauma de su vida, resultaba muy delicado insistir en que proporcionaran detalles.