Por esas razones la Iglesia Adventista apoya uno de los programas de enseñanza más importantes del mundo ofreciendo educación a niños y niñas por igual.
Llegado este punto, el padre Fernando dejó una solemne pausa en la que pareció que esperase la respuesta de la congregación con algún latinajo o una réplica del misal.
Sin embargo, Delaura había procurado el apoyo de cofrades insignes, y aun de otras comunidades, y ninguno se había atrevido a pronunciarse contra las actas del convento ni a contrariar la credulidad popular.
Durante toda la semana, desde que el lunes se abriera la capilla ardiente, unos 200 000 fieles han pasado por la Basílica de San Pedro para dar su último adiós a Benedicto XVI.