Y después, cuando empeoró la herida y tuvimos que utilizar esa débil solución fénica, por haberse derramado los otros antisépticos, se paralizaron los vasos sanguíneos y comenzó la gangrena.
Te abren el pecho, te meten una solución de potasio helado líquido que te para el corazón, y el corazón tiene que parar en diástole, cuando está relajado.