El maestro se colocaba en una plataforma, los niños en bancos y había un telégrafo para que el maestro avisara a los inspectores o monitores sobre el ritmo de aprendizaje.
Así que, si estás aprendiendo español ahora, si has empezado hace unos meses o si llevas tiempo pero sientes que el proceso es lento, quiero recordarte algo: lo importante no es la velocidad, sino la constancia.
Y luego hay programas híbridos donde no tienes clases en directo, como es el caso de los cursos online, pero sí hay personas detrás que te van a dar feedback y que te van a estar monitorizando tu progreso.