Tan cerca estaba el monstruo, que no hizo más que dar un sorbo, y se tragó al muñeco con el agua que le rodeaba, como quien se sorbe un huevo de gallina.
Los toros han alcanzado a muchos mozos, sorprendidos por la velocidad de los animales, que han invertido 2 minutos y 28 segundos en completar los 850 metros del recorrido.
El dios de la muerte de ojos certeros se dio cuenta de que esas dos naves aceleraban más rápido que el resto, les dio caza rápidamente y acabó con ellas y su carga muerta.