Evidentemente, si prosigue esta alarmante tendencia, nuestra capacidad de ponernos al día con respecto a los objetivos de desarrollo del Milenio seguirá reduciéndose.
La violencia reciente ha entorpecido los esfuerzos de asistencia, y hemos observado una táctica nueva y terrible: tomar como blanco de manera deliberada al personal humanitario.
Es motivo de preocupación un ligero aumento en la brutalidad de la policía, una tendencia alarmante en los suicidios de jóvenes y el retorno forzoso de refugiados a "Somalilandia".
Se recibieron informes preocupantes acerca de violaciones en masa y violencia sexual contra mujeres y niñas confinadas en Mukjar, en Darfur occidental, y en Kailek, en Darfur meridional.
Ante estas respectivas alarmantes, el Secretario General inició, con gran clarividencia y determinación, un examen completo del sistema de las Naciones Unidas y presentó varias propuestas de reforma vitales.
En realidad, es sorprendente y triste que, ya comenzado el siglo XXI, algunas delegaciones tengan objeciones a un texto que llama a los Estados a proteger adecuadamente la vida humana.
Lo más ofensivo es que, en muchos casos, funcionarios de alto nivel del Gobierno de un país vecino compran esas casas, mientras que el mundo no dice ni hace nada al respecto.
Al hacer énfasis en la necesidad de superar los alarmantes niveles de pobreza y de pobreza extrema, la conciencia colectiva de la humanidad toma partido a favor del desarrollo y del progreso.