Las elevadas tasas de mortalidad maternoinfantil, especialmente en zonas apartadas, están directamente relacionadas con la falta de personal cualificado.
La Comisión Consultiva solicitó y recibió información adicional que indicaba claramente que había aumentado el volumen de trabajo de las funciones médico-administrativas.
Debería establecer servicios telefónicos directos y centros de apoyo a las víctimas que ofrezcan ayuda médica, psicológica y jurídica, en particular refugios.
El personal médico comenzó a cubrirse la cabeza con vendas, o a sujetar tejidos sobre la nariz y boca, a la vez que transportaban cuerpos de los fallecidos.
Y se encontró con que los heridos se encontraban hacinados en unas condiciones pésimas, con poca comida y escasos medicamentos, y con el personal sanitario desbordado.